"Los sistemas tecnológicos se producen socialmente y la producción social viene determinada por la cultura. Internet no constituye una excepción". (Manuel Castells).
Salteando el embrollo determinista, e invocando la ayuda de Bruno Latour, para desentrañar fenómenos complejos, comentamos aquí un post del 19 de junio de Francisco Pisani, (cuyo blog recomendamos especialmente) titulado La PC: gracias a los hippies.
En él se comenta a su vez a: What the Dormouse Said, How the 60s Counterculture Shaped the Personal Computer Industry (editorial Viking), libro de reciente publicación de John Markoff. El él se cuenta como los hippies tuvieron que ver con los grandes y pequeños momentos de creación y desarrollo de las computadoras personales e Internet.
Si bien no hemos tenido aún oportunidad de leer el libro, nos interesó la reseña de Pisani y las historias que se cuentan porque nos permite relacionarlas con otros autores que, justo es reconocerlo, ya habían señalado la importancia de la contracultura en el desarrollo de Internet, como es el caso de Manuel Castells.
También nos interesa porque éste componente contracultural tiene absoluta actualidad en las discusiones acerca del software libre, los derechos de autor en el ciber espacio, las tecnologías DMR, los problemas de compartir archivos de música entre usuarios, la ética del hacker, el uso y desarrollo de Linux, vs. otro "sistema operativo", etc.
El libro parece centrar su principal atractivo en contar, de forma amena, anécdotas y entretelones acerca de los personajes del Silicon Valley. Reconoce como antecedente un artículo de Stewart Brand. 
publicado en la revista Times en 1995, en el que afirmaba: “lo debemos todo a los hippies”. Pero finalmente la idea de dar forma a un libro surgió durante una cena con Douglas Engelbart en la que el autor quedó fascinado con las historias de vida de los personajes involucrados.
Markoff es responsable de las notas sobre Tecnología Informática del New York Times y en el libro relata como todo sucedió durante los ’60, ilustrando la nota original de Brand y poniendo el acento en el papel central de los hippies en el desarrollo de la PC e Internet. La contracultura hippie, el pacifismo y la protesta contra la guerra de Vietnam, el surgimiento de la cultura rock, la experimentación con LSD y la expansión de la mente, fenómenos contemporáneos a la invención del mouse, el hipertexto, el desarrollo de la Apple Computer, o el centro de investigación de Xerox (Palo Alto Research Center – PARC -).
Si bien la historia oficial narra estos hechos como independientes, son muchas las personas que durante aquellos años participaron simultáneamente de estas actividades aparentemente inconexas. El más notorio sin duda es Steve Jobs, fundador de Apple. Otro es Stewart Brand, según Castells:un biólogo, artista y aficionado a la informática, creador del Whole Earth Catalog, (conocida como la Biblia de los hippies y los primeros ecologistas). Aquí un enlace a una conferencia con Bateson.
De hecho en el libro, Markoff señala que existía entonces una confrontación ideológica entre quienes buscaban aumentar la mente humana (augment the human mind) y quienes buscaban sustituirla. Esta es la discusión entre el aumento de la inteligencia (AI) y la inteligencia artificial (IA). Pero también subyace la búsqueda de la expansión de la mente no a través de drogas alucinógenas sino a través de dispositivos.
¿Suena fantástico? ¿La adicción que genera el ciberespacio será tributaria de aquella búsquedas? Entre los partidarios de la AI se encontraba Douglas Engelbart, conocido como el inventor del mouse y entre los segundos la gente del Stanford Artificial Intelligence Laboratory (SAIL). De hecho muchos de estos acontecimientos se produjeron en un radio de 8 km alrededor de una librería (Kepler BookStore), cercana a la Universidad de Stanford y a dos instituciones fundamentales: el Stanford Research Institute (SRI) y el PARC de Xerox. De ellos salieron los conceptos y experimentos más importantes.
Castells señala en la cultura de Internet que incluso los orígenes de las comunidades on line son muy cercanos a los movimentos contraculturales y los modos de vida alternativos que surgieron tras la década de los ’60. Una de las varias comunidades que experimentaban con la tecnología informática en el área de la bahía de San Francisco están el Homebrew Computer Club y el Community Memory Project. Más adelante, en 1985, se estableció un precoz e innovador sistema de conferencia: WELL, fundado en esa zona por Steward Brand y Larry Brilliant (miembro de la comuna Hog Farm, y uno de los organizadores de Woodstock). Entre los miembros de The WELL, estaba Mitchell Kapor (el fundador de Lotus) y también algunas personas que había probado vivir en comunidades rurales, hackers de PCs y gran número de seguidores de Grateful Dead, banda emblemática la cultura hippie. Aquí un profundo editorial por los 20 años de The Well en Interlink
Justamente por las características de esta comunidad algunas de las discusiones impactaron en el desarrollo global de la vida online. Por ejemplo, un mensaje de John Perry Barlow ex letrista del grupo Grateful Dead- dió origen a la Fundación Electronic Frontier, que resguarda los derechos de los cibernautas en todo el mundo. Durante los noventa The WELL tuvo un coordinador de lujo Howard Rheingold autor de Comunidades Virtuales y del actualísimo Mulitudes Inteligentes: la nueva revolución social.
Volviendo a Manuel Castells, en La Galaxia Internet, (Cap.2: La Cultura de Internet) ya había señalado la presencia de la contracultura hippie, como fundamento de uno de los cuatro sustratos que conforman la “cultura de Internet”. Dice Castells: La cultura de Internet es una cultura construída sobre la creencia tecnocrática en el progreso humano a través de la tecnología, practicada por comunidades de hackers que prosperan en un entorno de creatividad tecnológica libre y abierto, asentada en redes virtuales dedicadas a reinventar la sociedad y materializada por emprendedores capitalistas en el quehacer de la nueva economía.
En la parte superior de la construcción cultural que condujo a la creación de Internet, está la cultura tecnomeritocrática, (...) que supo apoyarse en la comunidad académica como fuente de su legitimidad autodefinida: el prestigio, el reconocimiento de los pares. Aquí está fuertemente instalada la confianza en la tecnología
Otro sustrato: La cultura hacker y su aprecio por la libertad como valor fundamental, especialmente la libertad de acceder a su tecnología y de utilizarla a su antojo (sólo la capacidad de crear tecnología y de compartirla con la comunidad son considerados valores respetables). Por aquí pasa hoy todo el fundamento del software libre y los programas Open Source.
El tercer sustrato: las redes sociales que rápidamente se apropiaron de la capacidad de conexión en red. Con esta apropiación dieron origen a las comunidades on line que, según Castells, reinventaron la sociedad, expandiendo la conexión informátuca en red, tanto en su alcance, como en sus usos. Las comunidades además asumieron como propios los valores tecnológicos de la meritocracia, pero además adoptaron la fé de los hackers en el valor de la libertad, la comunicación horizontal y la conexión interactiva en red, aplicándolos a la vida social (en lugar de la tecnología por la tecnología). Y finalmente el cuarto sustrato que distingue Castells y que aparece recién en los noventa, es el de los emprendedores (entrepreneurs). Es el empuje de las empresas lo que explica la impresionante expansión de la red y también su importancia en la configuración de los usos comerciales de la red. Castells subraya que la estrategia de los emprendedores consiste en cambiar el mundo mediante la tecnología y recibir a cambio una recompensa de dinero y poder, a través de los mercados financieros. Una diferencia entre los inversores financieros y los emprendedores de Internet: mientras los primeros tratan de ganar dinero -como en Wall Street, por ejemplo-, prediciendo el comportamiento futuro del mercado, o más directamente, apostando en ese mercado, los emprendedores de Internet, en cambio "venden el fututo porque están seguros de que lo van a hacer ellos". Darse cuenta del "potencial de transformar el poder mental en la capacidad de generar recursos".
Siempre refiriéndose a los emprendedores dice Castells: Algunos resultaron mejores vendedores que ingenieros, pero todos fueron capaces de transformar su capacidad de imaginar nuevos procesos y nuevos productos en proyectos empresariales. (...) Lo que se hacía y se hace es vender ideas a los capitalistas de riesgo, consiguiendo así los recursos para transformar dichas ideas en empresas. Ideas que seguramente no serían capaces de concebir.
Escrito por Roberto Schimkus
"Se ha exagerado el perjuicio del MP3 en la industria musical", dice Bernhard Grill en una imperdible entrevista publicado en El País Entre otras cosa cuenta que habían ofrecido este sistema de codificación al sector discográfico, pero "nos dijeron que era demasiado incómodo y que no sería un mercado de masas" - "Ha tardado 10 años en producirse el cambio de actitud de la industria musical."
Comentarios de Cecilia Fleta, autora de la entrevista: "En la cuna del MP3 no suena la música. En la cuna del MP3 nadie se ha hecho rico. En la cuna del MP3 no hay stock options, ni joint ventures, ni venture capitalist. La cuna del MP3, efectivamente no es Estados Unidos, sino Europa: el Instituto Fraunhofer en Erlangen (Alemania)". Hace un par de años atrás se pensó que el MP3 podría caer en desuso ya que otros formatos de audio comprimido como Windows Media Audio y Ogg Vorbis comenzaron ser incluídos en programas, sistemas operativos y aparatos reproductores, pero esto no sucedió a pesar de que estos nuevos sistemas son de mayor calidad.
¿Será la cuestión de la pérdida de calidad en MP3 y otros sistemas determinante en el rumbo que tomarán las cosas?
En un CD de audio, los sonidos son muestreados a 44,1 KHz (ya que el ancho de banda que puede percibir el oído humano es de 22 KHz aprox.) y cuantificados con 16 bits de resolución. Básicamente se elimina todo lo que haya por encima del umbral del oido humano medio y lo restante se comprime MP3 es un formato de compresión de audio con pérdidas. Tal la denominación que le corresponde. Obviamente esto implica que hay otros sistemas de compresión sin pérdidas.
Atención Músicos, fotógrafos, científicos, pintores, diseñadores, escritores, periodistas, humoristas, poetas, investigadores, cineastas, dibujantes, el presidente de Creative Commons en Argentina.
El profesor de Derecho en la Stanford Law School, fundador del Centro de Internet y Sociedad de la Stanford Law School y de Creative Commons - junto a James Boyle y a otros especialistas - estará en Argentina el próximo viernes
Inscripción:en Fundación Osde
Nota en Clarín (conexiones )a Ariel Vercelli uno de los promotores de Creative Commons en Argentina, con quién ya hemos discutido estos temas en Suri.
También un post en el sitio de Ariel con más info.