El río sigue revuelto. Después de Napster nada será igual en la industria discográfica. Barajar y dar de nuevo.. Una interesante nota en Wired en castellano: que describe una nueva tecnología que busca administrar los derechos en el mundo digital. El instituto Fraunhofer, creador del formato MP3 y por lo tanto, involucrado en esta polémica, concibió esta tecnología llamada Light Weight Digital Rights Management (LWDRM, administración de derechos digitales liviana). 
La expectativa está centrada en que la LWDRM podrá poner fin al conflicto entre el público y los grandes sellos discográficos poniendo en primer lugar al consumidor y al artista, sin perjudicar los derechos de la industria. La idea básica de LWDRM reside en que el consumidor podrá copiar temas musicales dentro del marco del uso lícito. Pero al mismo tiempo se lo hace responsable de lo que suceda con el archivo de música una vez que se le haya incorporado el certificado. Aquí van algunos párrafos de la nota de Wired con algunos comentarios.
Ya hemos posteado en este mismo weblog otros artículos referidos a la distribución de archivos a través de Internet. En este caso la nota insiste en que LWDRM otorga a los consumidores mayor libertad. Igual que en otros sistemas, el consumidor debe realizar un pago que le da derecho a utilizar el tema musical o videoclip en su PC. Pero con la tecnología LWDRS, a partir de ese pago, son los consumidores quienes deciden si quieren copiarlo a un reproductor de MP3, o distribuir el archivo a una cantidad limitada de amigos. Es interesante subrayar que la mayoría de las personas que comparten música a través de la red se sienten más usuarios que consumidores Todo un tema para desarrollar ya que las personas sienten que el intercambio de música es una de las ventajas que les da tener una computadora conectada a la red. La nota de Wired va a llamarlos insistentemente consumidores. Nos gusta reemplazar esa palabra por "personas". Actualmente las discográficas pueden demandar a las "personas" que copian y comparten música grabada. Es más los CDs rezan "prohibido su préstamo", además de su "reproducción". Sin embargo la mayoría de las leyes de derechos de autor permiten el copiado limitado para varios fines con lo que tenemos entonces un conflicto de intereses. En apariencia la tecnología desarrollada por el instituto Fraunhofer apunta a resolver este problema buscando darle un marco de legitimidad al asunto.
LWDRM promete retrotraer la situación al momento en que Napster y Kazaa aún no había aparecido en la red. Esos sistemas peer-to-peer (entre pares) permitieron que millones de usuarios de computadoras distribuyeran gratuitamente cualquier canción, video o programa de software desde sus PC a quien pudiera interesarle. La industria de la música, pero también Hollywood y la industria del software, han reaccionado agresivamente contra lo que denominan "piratería digital", demandas incluídas. Por supuesto que con estas acciones también se han ganado la antipatía de los consumidores.
La idea básica de LWDRM reside en que el consumidor podrá copiar temas musicales dentro de un marco de uso lícito. Al mismo tiempo, el consumidor será totalmente responsable de lo que suceda con el archivo de música una vez que se le haya incorporado el certificado. Este sería el primer sistema que restringe el préstamo a una cantidad limitada de personas. Las discográficas podrán ajustar el sistema desarrollado por Fraunhofer para determinar la cantidad de personas que podrán copiar o tomar en préstamo el producto.
GESAC, la organización con sede en Bruselas que representa a los autores y compositores europeos se mostró dispuesta a analizar la nueva tecnología LWDRM. Veronique Debrossis, secretaria general del SADAIC europeo dijo: "Debo estudiar los detalles, pero damos la bienvenida a cualquier tecnología que nos permita aplicar de manera efectiva los derechos exclusivos de los creadores", y destacó "los aspectos de interoperabilidad, fuerte seguridad, facilidad de uso y sistema de otorgamiento de licencias, de esta nueva tecnología".
A propósito de las fotos del perrito, la imagen de Nipper fue Marca Registrada y símbolo de la empresa RCA Victor. En Estados Unidos se lo conocía como el RCA dog, aunque había comenzado su vida en Bristol, Inglaterra, en 1884. Ver perros famosos
No obstante, para la industria de la música, LWDRM significa que sus derechos de autor todavía pueden ser violados en caso de que los consumidores eludieran el certificado digital. Para obtener apoyo de la industria de la música, Fraunhofer otorgará licencias sobre su tecnología LWDRM junto con una tienda online totalmente integrada de uso gratuito. Si bien es probable que las grandes discográficas quieran montar sus propias tiendas, los sellos más pequeños podrían no estar dispuestos a realizar la inversión necesaria.
Sobre las reacciones de la industria, hay otra nota, también de Wired en castellano donde se informa que la Recording Industry Association of America (RIAA, Asociación de la Industria Grabadora de Estados Unidos) ha iniciado casi 2.000 juicios en jurisdicciones de todo el país. En el juicio de Florida, el grupo que nuclea a la industria grabadora abarcó a 25 personas sospechadas de intercambiar archivos que son usuarias del mismo proveedor de servicios de conexión a Internet, Bright House Networks, en una única demanda. Ver la nota aquí. La cuestión es que el juez falló en contra. La RIAA deberá entablar demandas individuales, un nuevo revés en la campaña de esta organización contra el intercambio de archivos. El juez David Baker del Tribunal de Distrito de Orlando es el segundo magistrado que establece que la RIAA no puede agrupar a varias personas en una sola demanda.
Hasta el momento, la industria de la música no ha formulado comentarios acerca de la tecnología desarrollada por el instituto Fraunhofer. Diversos representantes de la International Federation of the Phonographic Industry (Federación Internacional de la Industria Fonográfica) de Bruselas, Londres y Berlín derivaron la solicitud de comentarios a sus expertos legales, quienes a su vez lo derivaron a los especialistas técnicos y las empresas de música. Las empresas remitieron la solicitud a sus sellos grabadores, quienes indicaron que de momento no podían evaluar los méritos de la nueva tecnología.
El último escollo para que la tecnología LWDRM pueda emplearse es el certificado digital que descargarían los consumidores. Este debe ser provisto por una autoridad de certificación independiente. En la opinión de Fraunhofer, podría haber varias de esas autoridades, por ejemplo, el servicio postal de Alemania, el Bundespost, o una empresa comercial como VeriSign. Por el momento, el instituto no ha tomado una decisión definitiva respecto de quién será el encargado de emitir la certificación, aunque la tomará para antes de que termine el invierno en el hemisferio sur.
También en Baquía.com un artículo de Jordi Sabaté sobre el desencuentro histórico entre la Red y las discográficas.

Encontramos también una breve historia del Long Play al CD en la página del Gobierno Provincial del Chaco que tiene un Museo de Medios de Comunicación y en Inventos del Siglo XX un sitio español.