Un reciente fallo del Instituto Nacional Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) consideró que “de acuerdo a la ley 23.592, los permisos especiales que se les requieren a los músicos que tocan en vivo en la Ciudad de Buenos Aires resultan discriminatorios”. En el centro de la controversia está el artículo 15 de la ordenanza 24.654, que establece el requerimiento de un “permiso especial” y que pone un tope de “cinco artistas” en escena para que el espectáculo pueda ser llevado a cabo, además de fijar un límite horario para su ejecución. También, se exige el listado de los músicos que pasarán por el lugar con un año de anticipación, y con especificación de nombres y género musical. Con todos esos requisitos, los lugares habilitados para tocar en vivo se redujeron a menos de un 10 por ciento.
El fallo del 27 de abril del corriente responde a una denuncia presentada por la Unión de Músicos Argentinos (UMI)
Entrevista a Diego Boris y Cristian Aldana en el diario Crítica subtitulada: El InADI contra Macri.
Enlace al dictamen del INADI en la página de la UMI: dictamen INADI
En la foto los amgios de la orquesta Cerda Negra en el Festival de Tango de BUENOS AIRES, en un imponente escenario.
Es interesante el contraste entre los mega espectáculos que, históricamente, organiza el gobierno de la ciudad y la imposibilidad de contar con escenarios o auditorios para públicos reducidos. Muchos artistas se ven en la imposibilidad de presentarse debido a la escasos lugares para tocar frente a 60 personas, 100 o 200. El verdadero semillero de la cultura está en esos bares, centros culturales, teatros "off corrientes" a los cuales, desde la legislación porteña post-cromagnon, la música en vivo no llega.
Escrito por Roberto Schimkus en: Mayo 4, 2008 11:36 AM