Abril 28, 2008

Todas las sojas son al viento

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Sigue el debate sobre el papel de los medios en el conflico del campo. El domingo 20 de marzo, José Pablo Feinman escribió un excelente artículo en la contratapa del diario Página 12 con el título: Lo que hay y lo peor" en el que hacía referencia a otro publicado por Eduardo Grüner titulado ¿Qué clase(s) de lucha es la lucha del campo?.
El artículo de Feinmann es valioso e interesa porque desde el título "Lo que hay y lo peor" plantea sus objeciones y diferencias, pero también aporta claridad. Dice Feinmann, que lo que hay, no nos conforma, decimos nosotros, que no es suficiente, que esperamos más, que queremos mucho más, que es mucho lo que falta por hacer. Dice Feinmman: No hay debate de ideas. Lo que se expone sirve para propulsar intereses, ocultándolos. Cuando uno cree que va a encontrar ideas se topa con textos de relevante pobreza. Son tiempos devaluados. En ese aspecto. En otros, son tiempos de furiosa beligerancia. Pocas veces –salvo en jornadas inminentes a golpes de Estado–, el periodismo jugó un papel tan importante, tan brutal, tan parcial como en estos momentos.
Uno se esfuerza, hace el intento de diferenciarse, por ejemplo, de los emisores de un mail que critica, con argumentos atendibles claro, al tren bala. Decimos en cambio: ¿por qué no?. Claro que antes, y entiéndase bien antes el ROCA y el SARMIENTO!
¿Por qué tiene que ser una cosa o la otra? Decimos: Mejor transporte público para los millones que se desplazan cada día para ir a sus empleos. En eso consiste el apoyo crítico a este gobierno, el de la gente de a pie, que no tiene cargos ni compromisos, y la razón es porque lo "otro" es definitivamente peor.
¿Por qué no doblar la apuesta y centrar la discusión en la forma de redistribuir los recursos generados por las retenciones? ¿Por que no discutir sobre mayor control institucional? ¿Por qué no aprovechar la coyuntura y discutir una nueva Ley de Radiodifusión?
Y no somos peronistas, ni cristinistas, ni kirchneristas. Pero, como le dice Feinmann a Grüner, en diálogo imaginado:: "ellos son así".
Tiene razón Feinmann, para "ellos" somos oficialistas, no hay otra posibilidad. O en contra o a favor. Siempre el reduccionismo. La falta de ideas.
Entre tanto circula un texto que analiza la cobertura de los medios respecto a la cuestión de las retenciones: "Se busca domesticar a la democracia", que promueven sectores académicos e intelectuales convocando a adherir. Dicen:

“Asistimos en nuestro país a una dura confrontación entre sectores económicos, políticos e ideológicos históricamente dominantes y un gobierno democrático que intenta determinadas reformas en la distribución de la renta y estrategias de intervención en la economía.” Así comienza un texto sobre retenciones, medios de comunicación y democracia impulsado por intelectuales, científicos y políticos, “preocupados por la suerte de una democracia a la que se busca limitar y domesticar”. La carta ya tiene las firmas de Horacio González, David Viñas, Ricardo Forster y Federico Schuster, entre otros.
Por último el artículo de Grüner, mencionado más arriba, no tiene desperdicio. Con buen criterio retoma los tópicos de dominación y hegemonía para analizar lo que el ve como una disputa al interior de la clase dominante.

Escrito por Roberto Schimkus en: Abril 28, 2008 11:25 PM
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