Mayo 23, 2004

La vuelta al Moog y Odisea 2001

Moog recuperó los derechos para empezar a vender sintetizadores con su nombre. Cuarenta años atrás, el ingeniero y físico de Nueva York Bob Moog empezó a hacer los primeros sintetizadores comerciales del mundo. En una década, transformaron radicalmente el sonido y la textura de la música, se convirtieron en un elemento indispensable del jazz y la fusión, y sentaron las bases de una decena de géneros diferentes conocidos en conjunto como "electrónicos".
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Artículo completo de Noah Shachtman en Wired en Castellano "Llega el renacimiento del Moog"
¿La vuelta a lo analógico? ¿Alguien se acuerda del Theremin?

La noche del martes 17 de mayo, algunos de los ejecutantes más famosos de Moog se dieron cita en Times Square para rendir homenaje a esta máquina fundacional. No me extrañaria que Jorge Mondragón, aquel tecladista con quíen disfrutamos de una banda efímera pero revolucionaria "Absentia" estuviera entre los presentes. Jorge vive en esa ciudad desde el 75. Su exilio es un caso bastante particular ya que sus padres vivían en Nueva York desde hace años. Jorge fue el primer músico en tener un Minimoog en Argentina. Tanto es así que otros músicos le solicitaban que tocara o que se los prestara o alguilara. Desde Lito Vitale al malogrado candidato a vice del 99 (Palito Ortega). Todos acudían al fantástico instrumento que, gracias a "los viejos", Jorge había traído desde NY.
Con Moriyasu Kohakura, hoy convertido en artista plástico, en el grupo Absentia y con Goyi Alzaibar, Ernesto Borgnino, Guillermo Barés en otra banda que sonó mucho y dió bastante que hablar: "Avante Phylum" integrada mas o menos equitativamente por musicos del Sur del conurbano bonaerense (Banfield, Llavallol) y del Oeste (Castelar, Haedo) respectivamente.
Tanto en uno como en otro grupo la fascinación por el instrumento fue determinante para el estilo de música que hacíamos. Nos metimos de lleno sin cuestionamientos filo o tecnofóbicos. Parecía ser el instrumento ideal para materializar ciertos principios y actitudes como la búsqueda de un sonido propio, el color local, la originalidad, la novedad, el incorformismo...

En el artículo de Shachtman el tecladista del grupo de Rock sinfónico YES dice que: "Hasta que llegó Bob Moog, nosotros (los tecladistas) estábamos ocultos en el fondo. Nos dio un instrumento que puede cortar el cemento y aterrar a los guitarristas". En aquella época YES nos había encandilado, hoy sólo puedo sonreir con ternura al recordarlos, pero no los volvería a escuchar.

La cuestión es que, después de una larga batalla legal, Bob Moog recuperó los derechos para empezar a vender sintetizadores con su nombre. El momento no pudo haber sido mejor. Después de años a la sombra de los teclados digitales y los sintetizadoes basados en software, los gruesos bajos y los penetrantes agudos de los teclados analógicos han vuelto a la palestra. Un gran momento.

"Este año, en una convención reciente, hubo más empresas exhibiendo sus sintetizadores analógicos, que en cualquier otro momento desde los años 70, o tal vez más que nunca", informó la revista Keyboard. "Mientras tanto, cada empresa que presentaba un sintetizador digital se desesperaba por explicar lo 'analógico' que sonaba".
Las entrañas de la máquina eran sencillas desde el punto de vista técnico: una serie de osciladores, cada uno de los cuales producía tonos, como la simple onda sinusoidal. Un teclado o una cinta metálica controlaba el tono. Ajustar las perillas o modificar los cables podía hacer que el tono cantara lento como una tortuga o rápido como un colibrí, o bien transformar ese sonido sinusoidal redondo en un sonido entrecortado o continuo. Luego se podían aplicar filtros para despojar el tono de todo lo accesorio salvo los estruendos más bajos o los agudos más penetrantes. Recuerdo haber pasado noches enteras con Jorge moviendo perillas para descubrir increíbles universos sonoros.

Para profundizar en el impacto que el Moog provocó, nada mejor que la página de Trevor Pinch, quién, entre otras cosas, califica al aparato como "inmenso y enormemente caro: tanto como una casa pequeña". Pinch es autor de Analog Days: The Invention and Impact of the Moog Synthesizer
(La época analógica: la invención y el impacto del sintetizador Moog). mod64.jpg
La foto es gentileza de http://www.moogarchives.com
y se trata del compositor Eric Siday y un Moog del año 1964.
Bienvenidas las anécdotas respecto al simpático Moog que quieran enviarnos.

Respecto a la noche del martes en NY, fue el casi desconocido, Steve Molitz, de Jam Particle, el responsable de mostrar de qué es realmente capaz el Moog. Interpretó una versión funk de Also Sprach Zarathustra (el tema de 2001: Una Odisea Espacial).
Según la crónica de Shachtman, el músico hizo un solo tan profundamente sensual que el público tuvo que buscar en sus calzones para sacarlo. Y entonces trepó al más alto de los registros, descorchando una serie de tonos extraterrestres que sólo podrían describirse como un viaje con ácido de R2D2. Cuando bramaban las notas finales de la fanfarria, los pitidos del Moog de Molitz llegaron al paroxismo. El público gritó y silbó. Y repentinamente la magia había vuelto a nacer"
Otros interesantes artículos de Noah Shachtman sobre diversos temas pueden encontrarse en Más Historias
Para acceder directamente a la página de Moog
Bob Moog nunca dejó de fabricar theremines. Según una entrevista publicada en el sitio AMAZINGS http://www.amazings.com/articulos/articulo0036.htmlempezó a producirlos con fines comerciales en 1954. En sus palabras "Después de 1964, mi compañía estaba muy ocupada haciendo sintetizadores, y el público se olvidó del theremin por un tiempo, de modo que hice muy pocos theremines entre 1965 y 1978. Desde 1978 hasta, más o menos, 1990, hubo muy poco interés por el theremin, aunque hice varios de encargo. En 1991, la atención hacia el theremin volvió a resurgir, de manera que preparé un nuevo diseño, el de la gama Big Briar Series 91. En 1996, publiqué un artículo sobre cómo construir un theremin en la revista Electronic Musician, y éste se convirtió en la base para nuestro popular theremin Etherwave".

Escrito por Roberto Schimkus en: Mayo 23, 2004 04:58 PM
Comentarios

Estoy buscando a Jorge Mondragón, si El vivió en LLavallol, en Argentina. Yo era amiga de El y me gustaría mucho volver a encontrarnos. Estoy hablando de 30 años atrás.

Posted by: Claudia Eichenberg en: Enero 5, 2005 11:23 PM