Enero 27, 2004

Cereijido: La ignorancia debida

En La ignorancia debida (1) (Marcelo Cereijido y Laura Reinking) plantean la imposibilidad de inculcar una visión científica del mundo a jóvenes a quienes, simultáneamente, se les enseña que San Cayetano tiene suficiente poder sobre la industria, el mercado y la bolsa de valores como para generar empleo, San Antonio consigue novios, San Roque controla la conducta de los perros y los disuade de morder con sólo exclamar: San Roque, San Roque, que este perro no me toque". Cereijido retoma tópicos que ya planteó magistralmente en otras obras (La nuca de Houssay, La ciencia argentina entre el Billiken y el exilio; Ciencia sin seso locura doble; Por qué no tenemos ciencia) pero en este caso, junto a Reinking, logran un "gran" libro de divulgación científica, no por su tamaño, que es reducido, ni por el precio (U$S 5,25 o $15) sino por el modo en que despliega sus ideas argumentando sólidamente contra el autoritarismo y el oscurantismo.red.gif
"En la actualidad,- dice - lo que establece esa disparidad sideral (entre pobreza y riqueza) es una ciencia moderna que ha partido a la humanidad en un Primer Mundo que investiga, crea, produce, vende, decide, define, dicta, impone, censura, invade, y en un Tercero que viaja, se comunica, viste, cura y mata con vehiculos, ropas, medicamentos y armas que han inventado los del primero. Y, por supuesto, al hacerlo se anega en deudas impagables, desocupacion, miserias, hambre e ignorancia."

Un interesante debate se desató en la sala de profesores durante el pasado año cuando pregunté: ¿Puede un Profesor de Física leer el horóscopo durante el recreo y luego entrar al curso a enseñar Física a sus alumnos del Polimodal? ¿No es una contradicción?..
No había leído aún La ignorancia debida y obviamente los autores no contestan puntualmente mi pregunta pero ejemplifican de distintos modos muchas de las contradicciones y errores al momento de enseñar ciencia. Marcelino Cereijido es Doctor en Medicina (UBA) y profesor de Fisiología Celular y Molecular del Centro de Investigaciones Aplicadas de México. cereijido.gif
Cereijdo y Reinking señalan que "Si se está jugando a la ciencia y la tecnologías modernas, a la Argentina no le queda otra alternativa que aprender y poder participar en dicho juego". Para los gobernantes y políticos responsables de la implementación de las políticas de CyT, los autores dicen que cada vez que los universitarios proponen desarrollar la ciencia moderna reciben la respuesta: Ahora tenemos problemas graves y urgentes, pero prometemos que cuando los resolvamos, apoyaremos a los investigadores . Ante esta respuesta los autores señalan que "en primer lugar , posponer el desarrollo de la ciencia hasta que resolvamos nuestros problemas suena a ahora tengo que lidiar con todas estas ecuaciones diferenciales pero, en cuanto las resuelva, voy a estudiar matemáticas.
Una de mis muletillas preferidas es: ¿Y entonces, qué?. Generalmente recurro a ella cuando me veo involuntariamente involucrado en esas conversaciones que desembocan rápidamente en la discepoliana conclusión de que todo es una "porquería" y que nada se puede hacer.. (Cambalache y Que vachaché). Generalmente esos diagnósticos apocalíticos, integran un coctel paralizante compuesto por nihilismo, escepticismo y cinismo.
Dependiendo de la situación a veces intento meter un bocadillo sobre la acción social significativa y el papel de la política en las transformaciones necesarias. Pero en general me va mejor cuando lo combino con la pregunta ¿Y entonces, qué? porque vuelve a poner la pelota en manos del interlocutor pero acotando los márgenes del juego al preguntar sobre cómo esta persona piensa que se soluciona el caos que describe. En general terminamos conversando amigablemente sobre la complejidad de algunos problemas y las múltiples variables que intervienen en esa complejidad.
Los autores titulan ¿Y entonces, qué? el capítulo V de La ignorancia debida y subrayan: "Los argentinos carecen de un aparato científico - técnico - productivo como el que tienen todos y cada uno de los países del Primer Mundo y ninguno del Tercero. Pero son unos pocos pueblos que si entendieran, revisaran sus bases éticas, su visión de la realidad, la compararan con lo que se necesita para abrirse camino en el mundo moderno, tendrían en sus manos la herramienta fundamental del cambio. Los pueblos que atesoran un sólido núcleo y lo ensamblan a su maquinaria industrial, sanitaria, educacional, política. Cereijido en este último capítulo se esmera en rgumentar dos cosas: 1) que los argentinos tienen con qué y
2) que la oportunidad no dejará de presentarse.
También proponen que debería articularse un curso maestro para difundir rápida y eficazmente la visión científica bajo el lema: Todo aquel que tenga que ver con la actividad científica debe tener una idea de que es la ciencia moderna. Y se refieren claro a todo investigador, divulgador, director de institución científico académica, empleado administrativo, auxiliar, legislador, empresario, maestro. O sea mucha gente que debería conocer el ABC de la ciencia moderna. Hasta que el curso sea realidad a todos ellos recomiendo este libro.
Dice Cereijido (Pág 161): La ciencia moderna es, antes que nada, una manera de interpretar la realidad. Por lo tanto las ideas ejes del curso son:
1) Mostrar como interpreta la ciencia actual las distintas facetas de la realidad:
Qué dice del origen, edad y estructura del universo; qué opina de los mitos y las religiones; de la riqueza y la pobreza; de la pedagogía; del concepto de evolución; de la sociedad, cómo está organizada en los distintos países del Primer Mundo, etc.
2) Cómo llegó a forjarse la visión que tiene actualmente de esa realidad, es decir, cuáles fueron los grandes pasos (sin caer en las consabidas enumeraciones históricas de los grandes genios, ni los grandes inventos, ni las grandes posiciones filosóficas ), cómo entiende su propia historia (cómo se fue gestando la ciencia moderna).
Y por supuesto, recomienda, deberá incluir una parte en la que se discutan las principales concepciones erradas de lo que es la ciencia. (tema que trata específicamente en el capítulo II)
También ha escrito, junto a Fanny Blanck sobre La vida el tiempo y la muerte. A quién le interese, aquí pueden encontrar el libro en formato digital.

Escrito por Roberto Schimkus en: Enero 27, 2004 06:31 PM
Comentarios

Me recomendaron este libro y la verdad, ha sido mas de lo que me esperaba (tengo leído gran parte de la obra y creo que esta noche la termino...). Entre los varios aspectos positivos del libro rescato que leerlo es como una fuente de estímulo que me induce a ser un "libre pensador", a que brote la "duda" por iniciativa propia en un mundo cuadrado. Bueno, solo quería decir que estoy contento con "La Ignorancia Debida" y le mando un saludo grande a los autores... Seba, 20 años. Paraná, Entre Ríos.

Posted by: Seba en: Mayo 14, 2004 12:55 AM