De como alguna de las cosas que hacemos bien impresionan en aquellos lugares donde todo "parece" ya estar hecho.
El último domingo del 2003 tuvimos el placer de ver un más que interesante documental que registraba a importantes músicos argentinos dando clases de tango y folclore en el Conservatorio de Música Ritmica de Dinamarca. Nos enteramos gracias a una nota de Karina Micheletto publicada un día antes en Página 12, que anunciaba el documental del periodista Néstor Machiavelli en Canal (á). Tangueros y folkloristas, los músicos que viajaron a dar una semana de clases intensivas, fueron Aníbal Arias, Osvaldo
"Marinero" Montes, Fernando Suárez Paz, Alfredo Sáez, Verónica Condomí, Facundo Guevara, Oscar Moreno Palacios, Daniel Falasca, el Negro Aguirre, Ricardo Lew y Ernesto Snajer. 
El coordinador y artífice del encuentro, que se realizó en Copenhaguen, en octubre del 2003, fue el guitarrista argentino Ernesto Snajer. En un artículo de Clarín del 23/12/03 el mismo cuenta que "el conservatorio le dedicó este año una semana a la música argentina. Una vez por año cierran el conservatorio, paran las clases regulares y hacen este trabajo de aprendizaje de la música de diferentes culturas, ya lo habían hecho con Cuba y con algunos países africanos.
El conservatorio es un verdadero paraíso: tiene 150 salas en tres pisos, cada una con dos pianos; en un lugar hermoso junto al mar. Los alumnos tienen muy buen nivel. Como coordinador convoqué a los músicos para que fueran a dar clases durante una semana. La intención de ellos, en un principio, era la de hacer una semana dedicada al tango, pero yo propuse incluir todos los ritmos argentinos; para Argentina es difícil exportar otra cosa que no sea tango. Les mostré el universo que hay más allá del tango y les interesó aprender. Cada uno tenía un grupo a su cargo —quintetos o sextetos integrados por úsicos de muy buen nivel— y desarrollaba un programa que se presentó el último día en una especie de maratón musical. El teatro del conservatorio es una sala maravillosa. Tocamos desde las 3 de la tarde hasta las 3 de la mañana". 
La cuestión es que los argentinos mostraron su música, pasaron yeites y técnicas y los daneses terminaron haciendo un concierto en el cual inteerpretaron entre otros: A media luz o el gato Sencillito y de alpargatas, claro que con algunos errores de pronunciación, por supuesto, pero con gran capacidad interpretativa. El Conservatorio de Música Rítmica, es una academia estatal a la que sólo ingresan aquellos alumnos que pasan una serie de exigentes exámenes. Una vez que ingresan todos los estudios corren por cuenta del estado. El periodista Néstor Machiavelli viajó hasta allí junto a la productora Cecilia Sainz y registró el encuentro en más de veinticinco horas de filmación.
Todos se sorprendieron con la rapidez con que los alumnos captaron lo que se les pasó, y la buena formación que tenían. ""Aprendían velozmente hasta las letras, y estudiaban mucho de un día para el otro", cuenta Machiavelli. "Al principio estudiaban los temas por fonética, después rápidamente captaban las letras, se hacían gestos cómplices. Y sonaba mucho mejor cuando sabían lo que estaban diciendo".
Para Ernesto los músicos daneses tuvieron oportunidad de conocer los ritmos argentinos, cuenta que: "Nadie aprendió un estilo en profundidad, una semana no alcanza. Pero estoy seguro de que a más de uno le picó la semilla de investigar nuestros ritmos".
Dinamarca es uno de esos países donde el 80 por ciento de las cosas están resueltas; la gran preocupación de los daneses es encontrar motivación, sentir ganas de descubrir cosas nuevas. En ese sentido, la semana fue un éxito.
Snajer está presentando en Argentina su disco "Guitarreros"a dúo con Palle Windfeldt, el músico danés. El trabajo fue producido por el excelente músico brasileño Egberto Gismonti. Rescatamos de la entrevista de Clarín el párrafo de Gismonti porque hace a una de los tópicos más frecuentes en el Conservatorio Julián Aguirre de Banfield, con nuestros alumnos de la cátedra de Teorías de la Percepción y de la Comunicación: "Le di un disco a la salida de uno de sus shows; me contestó con un fax a los diez días. Dijo que el material le había gustado mucho y preguntó si teníamos temas disponibles para editar. Le contesté que no, pero que si quería podía averiguar si se podía comprar los dos discos que teníamos editados. Después de cuatro años de idas y vueltas me pidió que fuéramos a Brasil.(...) Cuando llegamos nos sentó y nos dijo: - Ustedes son muy buenos músicos, ya saben de música lo que hay que saber así que no vamos a hablar de eso. Vamos a hablar de lo que no saben: un buen compositor tiene que poder vivir bien de su música, si no puede es porque le falta organización - . Me enseñó a producir, a mirar la música no sólo desde una perspectiva romántica, sino como un medio de vida".
Toda una definición. Seguramente a eso apuntaba Gismonti. La visión romántica de la música está mucho más extendida de lo que parece. Son muchos los que aún hoy siguen atados a la idea que se tenía del arte en el siglo XIX. Ya entrado el siglo XX esta perspectiva es subsidiaria de la Teoría Crítica, y del Adorno más severo. Sin embargo, frente a la complejidad de los fenómenos actuales, su visión acerca de un arte puro y no contaminado por el consumo, no deja de ser tomada hoy en día, de manera contradictoria y asincrónica. Por ejemplo quienes de alguna manera se identifican con las posturas de la teoría crítica no dejan su reproductor de MP3 para manifestar en contra de la globalización. Consumen música, artefactos y espectáculos producidos por una de las industrias más globalizantes del planeta: la industria del entretenimiento.
De los cambios producidos en la(s) cultura(s), desde mediados del siglo XX y a partir de una serie de innovaciones tecnológicas que convirtieron a los medios en lo que todos "podemos ver y oir hoy" parece no haber registro. Para algunos autores, como Armand Mattelart, la vigencia de esta postura no es ajena a una visión elitista y dice: "Ahora bien, cabe preguntarse en que medida la cultura de masas no está estigmatizada también en Adorno y Hockheimer porque su proceso de fabricación atenta contra una cierta sacralización del arte. De hecho es difícil no oir en su texto el eco de una vigorosa y docta protesta contra la intrusión de la técnica en el mundo de la cultura. El escollo parece ser la reproductibilidad técnica de la que habla Benjamin. Sin duda el modo industrial de producción de la cultura la amenaza con la estandarización con fines de rentabilidad económica y de control social. La crítica legítima a la industria cultural no deja de estar estrechamente ligada a la nostalgia de una experiencia cultural libre de ataduras de la técnica". En definitiva la función del arte ha cambiado y hoy es parte del entretenimiento. No estoy diciendo que hay que bajarle el valor a la música para adecuarla a las demandas del mercado. Digo que el arte es hoy objeto de consumo y es parte del entretenimiento. Allí va también la "cultura".
Volviendo al documental en Dinamarca se conocen más los ritmos de Brasil y de Cuba. Dentro del tango, lo que suena primero, como en todo el mundo, es Piazzolla. Como en todo el mundo también, los daneses están empezando a ir más allá de Piazzolla, es decir, más atrás y más adelante de Piazzolla.
La idea del documental surgió casi de un día para el otro a partir de una entrevista que Machiavelli le hizo a Moreno Palacios: (...) "al día siguiente estábamos sacando los pasajes con Cecilia Sainz: Fue una quijotada, porque no sabíamos si íbamos a recuperar lo que estábamos invirtiendo. Pero para nosotros era importante presenciar ese encuentro de culturas".
El periodista, ya hizo otros trabajos sobre daneses residentes en la Argentina.
Ahora, hay otros proyectos que surgen de esta experiencia. Canal (á), donde Machiavelli tendrá a su cargo un ciclo semanal, emitirá otros documentales que surgieron en la capital de Dinamarca, con historias de algunos de los maestros que viajaron.
El conservatorio danés tiene planeado traer a los estudiantes para que sigan aprendiendo en la tierra del tango y la chacarera. Y para que den un concierto conjunto con sus maestros argentinos. Esperemos que así sea y "a juzgar por lo que se escucha en el documental, estarán a la altura de la ocasión".
Para ver el artículo completo de Página 12
Para ver la nota a Ernesto Snajer en Clarín
Si quieren saber más sobre Ernesto Snajer
Encontramos una página con fotos del encuentro, tardan un poco en bajar pero están buenas
Kroner Music
mensaje para Roberto Schimkus
Robert
Aca Cecilia Sainz y Nestor Machiavelli, del documentalde dinamarca. queriamos agradecerte la hermosa nota que escribiste. supercontentos de que te haya gustado el documental.
nos gustaria contactarnos con vos
Hola a todos: tras un intercambio de mails con Cecilia Sainz les comento, a quienes interese, el resultado de este encuentro:
Cecilia quedó en hablar con Canal á para conseguir el documental de dinamarca. Por nuestra parte nos escribimos con María Inés Ferrero y tenemos planeado pasar el documental en el Conservatorio Julián Aguirre de Banfield, donde María Inés es responsable del Ciclo Superior. También estamos planeando, en el caso de que los daneses vengan a Argentina, invitarlos a participar de una jornada de música popular en el conservatorio. Donde los alumnos de uno y otro conservatorio intercambien experiencias y que todo esto finalmente se traduzca en un concierto. María Inés comprometió a nuestro común amigo (y Vicedirector del Conservatorio)Eduardo "Cigueña de Luca, a Patricia Escalada y a Gerardo Villar para preparar el evento.
El mundo es un pañuelo. El arquitecto Guillermo Franco, responsable de la refacción de mi casa en estos días, es amigo personal de Snajer y nos ha acercado interesante material de Ernesto que pronto comentaremos.
Acerquen ideas. Abrazos.