Octubre 21, 2003

Comenzó la feria de las ideas jóvenes

Los ganadores viajarán el año que viene a la justa internacional que se
realiza en los Estados Unidos

* Los estudiantes que participan fueron seleccionados entre los autores
de 2000 trabajos, en 22 provincias * Son evaluados por 139 jurados *
Deben aplicar el método científico

POSADAS, Misiones.- Desde el lunes último por la mañana, cuando 300 jóvenes
investigadores de entre 11 y 18 años alborotaron la habitual tranquilidad
misionera con la 27ª Feria Nacional de Ciencia y Tecnología Juvenil, la
ciudad alteró su ritmo, a pesar del calor que acompaña a un cielo
absolutamente azul celeste.

Organizada por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación (Secyt),
esta feria es la última instancia de competencia para los mejores 150
proyectos científicos y técnicos elegidos entre unos 2000 trabajos
presentados en 22 ferias provinciales. Los ganadores, que se conocerán
mañana, participarán el año que viene en la 55ª Feria Internacional de
Ciencia y Tecnología, que cada año organizan Science Service, una ONG de los
Estados Unidos, y la empresa Intel.

Maquetas, prototipos, láminas, dispositivos mecánicos, carpetas con cientos
de encuestas que confirman o corrigen hipótesis dan forma y color a los
stands de 1,20 por 0,70 metro ubicados en las aulas de la planta baja y los
dos pisos del Centro Educativo Polimodal (CEP) N° 4, en el centro de la
ciudad.

Caos creativo

En medio de lo que parece ser un caos estudiantil, nada queda librado al
azar. Para reducir la tensión que provoca la espera de los evaluadores, por
ejemplo, un enorme tablero de ajedrez en el patio central invita a los
chicos a comprender la lógica del juego, que muchos intentan discutir según
cálculos de probabilidad mientras empujan las figuras de un metro de alto.

A pocos pasos, en el pabellón de los proyectos de tecnología e ingeniería,
los jóvenes investigadores comentan y defienden con vehemencia sus proyectos
ante los evaluadores y el público curioso.

"Mi objetivo es aprovechar la energía geotérmica de la corteza terrestre
para proveer energía eléctrica y calórica a los campamentos mineros",
explica Mauricio Rivero, de 16 años, de la Escuela de Educación Técnica
General Manuel Savio, de Calingasta, San Juan, a tres pequeños interesados
de nueve y diez años, que escuchan atentos.

Su proyecto se basa en el aprovechamiento del calor del núcleo de la Tierra
y los bolsones de agua que se encuentran, en San Juan, a 1300 metros de
profundidad. Su unión, según Mauricio, permitirá transmitir energía y calor
por un sistema de cañerías a las casas de los campamentos mineros y las
rutas para derretir la nieve de la montaña.

"Es divertido poder investigar y solucionar los problemas", responde, sin
soltar el botón del delantal blanco que lleva puesto y que retorció durante
toda la explicación.

Cuatro áreas

Según un estricto reglamento de participación y evaluación que respeta
estándares internacionales, los trabajos compiten divididos en cuatro áreas:
tecnología e ingeniería, ciencias naturales, ciencias sociales y ciencias
exactas. Cada proyecto recibe la visita de tres evaluadores, que le asignan
el puntaje. Para ganar, un proyecto debe lograr una calificación superior a
80 puntos.

Este año, el comité de evaluación está integrado por 139 jurados. La mayoría
son investigadores y profesores de la Universidad Nacional de Misiones, "por
una cuestión de proximidad y porque la universidad posee carreras de casi
todas las disciplinas evaluadas", subraya en un intervalo uno de los
coordinadores generales del comité, magister Roberto Stetson.

¿Qué se evalúa? La aplicación del método científico, "que es la herramienta
fundamental de la investigación, y se puede utilizar en la vida diaria,
hasta para hacer las compras de una casa", agrega Stetson, autor de "Cómo
preparar un trabajo de feria científica" (Editorial Universidad Nacional de
Misiones) y con 15 años de experiencia como jurado.

Con una planilla en la mano, una lapicera en la otra y mucha concentración,
los evaluadores escuchan e interrogan a los precoces investigadores, que
presentan y defienden la viabilidad de sus trabajos. "Hay que destacar la
participación de los chicos, que han pasado los nervios y el estrés de una
cantidad de evaluaciones que muchas veces ni los investigadores pasamos",
destaca Stetson.

Objetivo: innovar

A la hora de asignar el puntaje, los jurados tienen en cuenta que el
proyecto supere el conocimiento usual de los autores. En tecnología e
ingeniería, además, debe ser una innovación.

Y ese objetivo es el que quiere cumplir Leonardo Juárez, de 18 años, de la
Escuela de Educación Técnica N° 5139, de Salta. Con la patente de su
proyecto en trámite, Leonardo quiere reducir la cantidad de accidentes de
tránsito que se producen por somnolencia del conductor, el 25% de los casos.

Para esto, trabaja desde hace dos años en un sistema digital de lectura de
frecuencia y duración del parpadeo. Muy bien documentado, asegura que su
sistema electrónico Guardián del Sueño opera por un principio diferente del
de los detectores existentes. "Los otros comparan el parpadeo del conductor
con una filmación, lo que los hace muy costosos", afirma. En su sistema, en
cambio, el sensor lee la frecuencia del parpadeo, que si supera 1,5 segundo
activa una señal sonora y si excede 2,3 segundos detiene el motor del
vehículo y activa las balizas "para proteger a los terceros".

Un poco desalentado por la falta de recursos para mejorar el sistema,
asegura: "Espero que me vaya bien"; mientras, intenta estabilizar el sensor
para que lo prueben los evaluadores.

Por Fabiola Czubaj Enviada especial

Ingeniería y ciencias exactas

* A diferencia de otros años -la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología
Juvenil se realiza desde 1967, aunque con algunas interrupciones-, el
interés de los jóvenes investigadores se concentró en temas de tecnología e
ingeniería, ciencias sociales y ciencias naturales. "Nos sorprendió el
crecimiento de proyectos de tecnología e ingeniería", dijo la coordinadora
de Actividades Científicas y Tecnológicas Juveniles de la Secyt, María
Cristina Alvarez. Las ciencias exactas, en cambio, sólo estuvieron
representadas con tres trabajos de Rojas (Buenos Aires), Banda del Río Salí
(Tucumán) y Las Breñas (Chaco).

http://www.lanacion.com.ar/03/10/16/sl_535991.asp LA NACION | 16/10/2003 |
Página 17 | Ciencia/Salud Copyright 2003 SA LA NACION | Todos los derechos
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Escrito por Roberto Schimkus en: Octubre 21, 2003 11:53 AM
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